Los trabajadores están protegidos tanto por las regulaciones que los empleadores deben cumplir como por la protección para presentar quejas e inquietudes contra su propio lugar de trabajo. Según la ley de OSHA, los empleados tienen derecho a:
Protección OSHA: Un lugar de trabajo que no contiene peligros graves que podrían controlarse de otro modo.
Condiciones de trabajo que no representen un riesgo de daño grave.
Recibirán información detallada y capacitación sobre los riesgos, incluidos los métodos para prevenir lesiones y enfermedades, así como las normas de OSHA aplicables a su lugar de trabajo.
Recibir copias de los registros relativos a las lesiones y enfermedades laborales ocurridas en su lugar de trabajo.
Recibir copias de los resultados de las pruebas y del monitoreo realizado para identificar y medir los riesgos.
Recibir copias de sus expedientes médicos laborales.
Participar en las inspecciones de OSHA y hablar en privado con el inspector encargado de realizar la inspección.
Presente una queja ante la OSHA en caso de represalias o discriminación como resultado de la solicitud de una inspección.
Y, por último, el derecho a presentar una queja si se sufre castigo, discriminación o represalias por denunciar irregularidades.
Para mantener la seguridad en el lugar de trabajo, es fundamental que los trabajadores cuenten con la protección garantizada por la OSHA. Muchos centros de trabajo no tienen sindicatos ni otro tipo de organización interna que proteja a los trabajadores, y es ahí donde la OSHA puede salvar vidas y garantizar la seguridad laboral.

Fecha de publicación: 29 de septiembre de 2022
